Cuando teletrabajamos, cuidamos la pantalla, la silla, a veces el look para las videollamadas… pero rara vez los pies. Y sin embargo, tras ocho horas en casa, se nota la diferencia: pies helados bajo el escritorio, calcetines que resbalan en la escalera, la sensación de no «empezar» nunca de verdad la jornada. Elegir bien lo que llevas en los pies es un pequeño detalle que cambia mucho.
En resumen
- La mejor opción: un calzado de casa que sujete el pie y se ponga en un segundo.
- Zueco en entretiempo, zapatilla forrada en pleno invierno.
- Ponerse los «zapatos de trabajo» también ayuda a separar la vida laboral de la personal.
Por qué lo que llevas en los pies importa en el teletrabajo
El confort físico. Sentado todo el día, la circulación se ralentiza y los pies se enfrían rápido, sobre todo sobre baldosas. De pie, durante una pausa o una llamada, un suelo duro sin amortiguación cansa enseguida.
La señal mental. Mucha gente que teletrabaja lo comprueba: vestirse, pies incluidos, ayuda a ponerse en modo trabajo. Ponerse un par concreto por la mañana y quitárselo por la noche marca el inicio y el final de la jornada.
Las opciones, de la menos a la más adecuada
Descalzo
Agradable en verano sobre una alfombra, pero incómodo enseguida sobre un suelo frío o duro, y poco práctico en cuanto te mueves por la casa.
Solo calcetines
Apenas aíslan del suelo, resbalan sobre el parqué y se desgastan rápido. Un buen complemento, pero no una solución por sí solos.
Deportivas de calle
Sujetan bien, pero traen el polvo de la calle a casa y acaban dando calor tras varias horas.
Zuecos y zapatillas pensados para llevarse mucho tiempo
Es el mejor equilibrio: plantilla acolchada para la sujeción, suela exterior que no resbala y se ponen al instante para ir y venir entre el escritorio y la cocina. Un zueco abierto por detrás como el zueco Sienna se lleva todo el día y sigue siendo presentable si tienes que salir a recoger un paquete.

Los criterios de un buen par para teletrabajar
- Una buena sujeción plantar, para no acabar el día con dolor de pies.
- Un material transpirable, para no tener los pies húmedos al cabo de unas horas.
- Que se pongan sin manos, para las pausas y las idas y venidas.
- Una suela antideslizante, sobre todo si hay escaleras.
- Un aspecto cuidado, porque nunca se sabe quién llamará a la puerta.
Adaptarlo según la estación
En otoño y primavera basta con un zueco de terciopelo. En pleno invierno, si el escritorio está junto a una ventana o sobre baldosas, un modelo forrado lo cambia todo: la zapatilla Merano envuelve el pie hasta el tobillo y el zueco forrado Bormio mantiene la practicidad de un zueco con el calor de un forro. Para los días más fríos, nuestros 10 trucos contra los pies fríos completan el plan.
Una pequeña rutina que ayuda
- Por la mañana, te pones tu par «de trabajo» al mismo tiempo que te vistes.
- Cada hora, te levantas unos minutos: la circulación se reactiva y los pies se calientan.
- Por la noche, cambias de zapatillas o te las quitas: la jornada ha terminado.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor trabajar descalzo o calzado?
A la larga, un calzado de casa cómodo suele ser más agradable: aísla del suelo, sujeta el pie y evita resbalones.
¿Se pueden llevar zuecos todo el día?
Sí, siempre que tengan una plantilla acolchada y una buena sujeción del talón, como un talón alojado en un hueco profundo.
¿Qué ponerse para las videollamadas?
Nadie ve tus pies, pero tú sí los notas. Elige lo que te ponga de buen humor: cómodo y un poco cuidado.
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