Nuestro compromiso de calidad
Tres cosas deciden si un zapato aguanta con el tiempo: el material, la suela y lo que te niegas a dejar pasar. Así lo hacemos en cada una.

No vendemos piel. Es una decisión.
Nuestros zapatos son de terciopelo de microfibra vegano. Ningún material de origen animal, ni en la parte superior ni en el forro.
Al tacto es como la piel de melocotón. La diferencia con el ante: no se marca, no le asusta un chaparrón y se limpia con un paño húmedo, sin tener que comprar un kit de cuidado aparte.
La comodidad no se ve en una foto
Está bajo el pie. Ahí es donde hemos puesto lo más importante.
La plantilla sigue la curva del arco en lugar de dejar el pie plano. El talón se aloja en una cavidad profunda, no sobre una superficie lisa: el pie queda sujeto y el apoyo se reparte. El acolchado está justo donde apoyas de verdad, no repartido por igual solo para que quede bonito en un corte.
El ajuste lo decides tú: hebillas metálicas en Sienna y Ravello, lengüeta trasera en Alba y Cortina.
Abrimos cada par antes de enviarlo
Material, costuras, simetría, hebilla. Si un par no pasa el control, no sale.
Diseñado en París, fabricado en Asia
Diseñamos nuestros modelos y elegimos los materiales desde París. La fabricación se confía a talleres asociados en Asia, donde está el saber hacer del calzado cómodo, como en casi todas las marcas del sector, sea cual sea el precio de la etiqueta.
Preferimos decírtelo a que tengas que adivinarlo.
60 días, porque tres minutos no bastan
La comodidad de un zapato se juzga después de un día de verdad. Tus trayectos, tu ritmo, tus costumbres.
Tienes 60 días desde que lo recibes para cambiar de opinión, sin dar explicaciones. Sin usar y en su embalaje original. Basta con un email.
¿Alguna pregunta?
contact@breyashop.com: te responde una persona de verdad, normalmente en menos de dos horas.
Guillaume, del equipo de Breya